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LEY DEL DESEO
DR. ANTONIO R. VIÑA
47 años, Doctor en Sociología de la Universidad de Lovaina
Director de Viña & Asociados Internacional. Consultora especializada en procesos de calidad y transformación empresarial y en programas a la medida de capacitación gerencial.
EL DESEAR FERVIENTEMENTE UN CAMBIO CONSTITUYE POR SI MISMO UNA FUERZA IMPULSORA.
Incluso la inteligencia no funciona plenamente si no está bajo el impulso del deseo nos dice Claudel con toda su sabiduría, es decir, que los procesos cognitivos se ven estimulados por la presencia del querer. De una forma más poética el infaltable Proust nos enseña que el deseo de vivir renace en nosotros cada vez que tomamos consciencia de la belleza y la felicidad, como si existiera un mecanismo de autoestimulación sistemático entre lo estético, lo afectivo y lo volitivo.
La multiplicidad de acepciones del término deseo nos conduce a un variado menú de posibilidades de aplicación en el campo de las transformaciones empresariales. El deseo es apetencia, como búsqueda de satisfacción; el deseo es atracción procurando algún acercamiento, el deseo es intención como anticipación de acciones, el deseo es aspiración como sueño posible, el deseo es inclinación como preferencia reconocida y el deseo también es tentación, imaginando la transgresión de algún límite.
Llevado al campo de la transformación voluntaria de lugares y empresas cada una de estas acepciones nos ilustra casos de gran interés que encontramos reiterados en muchos lugares del mundo. Así por ejemplo observamos que la apetencia por algo más satisfactorio caracteriza a las renovaciones urbanísticas de cárceles, muelles o viejos mercados: San Francisco y Buenos Aires con sus galpones del puerto, Montevideo y Recife con sus cárceles, Boston y París con sus mercados.
El atractivo es utilizado como forma de canalizar el deseo en buena parte de los nuevos productos. Los mejores ejemplos generalmente surgen de las empresas dedicadas al mercado infantil, por ejemplo la empresa Elmers Products especializada en pegamentos para niños lanzó hace pocos años un pegamento bajo la forma de gel de color azul, pero con la particularidad de volverse claro y transparente cuando se secaba. También en el mundo de los adultos encontramos un ejemplo similar con la empresa Johnson & son que en unos meses capturó una enorme porción del mercado de cremas de afeitar con el lanzamiento también de un gel azul, que maravillosamente crece y se transforma en una suave y abundante crema blanca.
Un propulsor de una transformación exitosa es la intención. "El cambio tiene mayores probabilidades de ser aceptado si los interesados admiten la necesidad de él antes que ocurra" La intención es facilitadora de la aceptación, de allí entonces que el medir la intención antes de introducir un cambio en un buen indicador anticipatorio de la suerte que podrá correr la innovación. Uruguay tiene un excelente ejemplo en el diseño de Políticas Públicas: la mayoría de la legislación en materia de reforma del estado fue diseñada habiendo indagado previamente la intención de los empleados, a través de la metodología de grupos foco.
El sueño posible es el que inspira a la mayoría de los fundadores de empresas o grandes reformadores. No existiría Microsoft si Bill Gates no hubiera soñado con un rol activo en el mundo naciente de computadora personal cuando crea su empresa.
Las preferencias condicionan comportamientos, sin duda está claro en el plano individual pero más aún se percibe en las opciones empresariales, por ejemplo de compra o fusión de empresas. Miremos el caso del sector farmacéutico, donde las dos grandes fusiones la de Glaxo-Wellcome y la que originó a Novartis se producen entre dos laboratorios de idéntica nacionalidad, donde la preferencia de compatibilidad de culturas matrices es un elemento decisivo a la hora de las decisiones.
La tentación es quizás de los sentimientos menos confesos, pues la persona se encuentra presionada por fuerzas contradictorias por un lado el deseo impulsor y por otro lado el límite que lo constriñe. Muchas de las invenciones provienen de la tentación transgresora de hacerlo diferente. El inventor del bolígrafo, un señor argentino llamado birome, no se detuvo nunca en su búsqueda de la perfección de su invento habiendo creado decenas de prototipos con variadas tecnologías. Siempre lo tentaba la idea de algo distinto.
"El deseo del cambio está relacionado con el grado de expectativas generadas alrededor de lo que traerá aparejado las transformaciones buscadas. La teoría de las expectativas de Victor Vroom establece tres variables: 1º) El atractivo: la importancia que la persona le concede al resultado, 2º) El vínculo entre rendimiento y recompensa y 3º) El vínculo entre esfuerzo y rendimiento: la cantidad de esfuerzo que le exija el cambio al individuo y a la organización debe arrojar resultados positivos."
Las consecuencias prácticas de esta observación teórica de Vroom son muy claras: las probabilidades de éxito de una transformación se acrecentarán en la medida en que el cambio tenga gran importancia para los involucrados, la recompensa sea interesante y el esfuerzo no sea desmedido. Pero para que ello funcione es de gran utilidad incentivar y liberar al deseo en las organizaciones. Una empresa que reprime el deseo no ha hecho más que empezar su agonía.
Un país para transformarse necesita que el deseo se cultive y que al florecer se transforme luego en emprendimientos decididos.
Hace pocos años recorríamos a pie con Orlando Dovat las 50 hectáreas de campo que luego se transformarían en el pujante polo comercial y de servicios denominado Zona Franca de Montevideo. Era tan sólo un terreno en una zona semirural de los suburbios. Sólo el deseo , empuje e imaginación de los que trabajamos en ese proyecto pueden explicar la realidad de hoy, con empresas de primera línea operando a escala mundial, desde una localización inimaginable para gente falta de la fantasía creadora del deseo.
Bill Reddin cuenta la historia de un viajante que le pregunta a un lugareño cómo llegar a un pueblo vecino. El lugareño pensó por un momento y contestó: "No se puede llegar allí desde aquí". Estos bloqueos del no se puede, son los que más hay que combatir.
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